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EL ESTRESS URBANO

¿Qué es el stress urbano?

El stress se define como un fenómeno psico-corporal que se produce cuando tenemos que enfrentarnos a diversas situaciones que demandan cada una de las áreas de nuestra vida (laboral-afectiva-social-académica-etc.). El stress también es la reacción que tenemos frente a los desafíos de cada día.

Vivir en la ciudad, en medio del caos de transito, las peleas políticas, los problemas del trabajo, los conflictos familiares y de pareja, puede inducirnos a tener un stress altamente negativo cuyas manifestaciones son miedos, desconfianza y síntomas psicosomáticos de diversos tipos tales como depresión, trastornos gastro - intestinales, disfunciones sexuales, ataques de pánico, insomnio, etc. Eso significa que precisamos urgentemente tomar medidas que nos ayuden a enfrentar esta situación de riesgo".


En general, el stress negativo surge cuando nos sentimos incapaces de responder y adaptarnos a las exigencias de la vida diaria. Por lo tanto en el momento de encarar los desafíos diarios, nos sentimos faltos de potencia, confianza y con una enorme inseguridad que perjudica notablemente nuestras posibilidades de obtener buenos resultados. Por lo que muchas veces optamos inconscientemente por enfermarnos para no asumir la responsabilidad de encarar las situaciones que nos molestan o afectan.

 

¿Qué podemos hacer para enfrentarnos adecuadamente con nuestro stress?  

Aquí van tres sugerencias destinadas a todos aquellos que desean lograr  su trabajo ansiado:

a) Incorporemos un kit de herramientas: El stress negativo surge cuando no nos creemos capaces de lograr algo. Por eso es necesario destinar un determinado tiempo a capacitarnos en adquirir los recursos mentales, emocionales, energéticos y técnicos necesarios para encarar exitosamente aquellas dificultades diarias que nos afectan (problemas en el trabajo, conflictos de pareja, soledad, etc.). Al respecto los cursos de manejo del stress, la terapia, actividades deportivas y recreativas son fundamentales para ir sintiéndonos confiados y seguros en forma progresiva.

b) Reciclemos nuestra energía diaria: Vivir en la ciudad entre otras cosas produce un desgarramiento de nuestra naturaleza vital. Al estar en una ciudad perdemos contacto con las creaciones múltiples y bellas de la naturaleza, nos perdemos de estar mas tiempo admirando la belleza que nos rodea. Vivimos acelerados e inmersos en un ritmo frenético que nos aleja de las cosas más simples y esénciales. Hagámonos un espacio en la semana dedicado a nosotros mismos, generemos una isla de placer y contacto natural para recargarnos energéticamente. Esto puede ser una caminata a un parque cercano sin prisa, sintiendo el sol y escudando el murmullo de los pájaros. O salir a practicar un deporte con amigos.

 Lo que fuese que nos de placer, nos de energía, no implique daños y nos contacte con la naturaleza.

c) Armemos una red de apoyo: Hoy en día es vital contar con un grupo de personas que nos apoye adecuadamente y con el cual podamos compartir lo que nos pasa. Dicho grupo puede ser familiar, social o terapéutico y su valor es muy grande ya que nos provee de la contención, afecto, empuje y sostén que podemos necesitar para afrontar el stress urbano. Siempre es bueno y saludable saber que no estamos solos sino que contamos con gente que nos quiere y apoya en nuestros emprendimientos.

En nuestros días es fundamental capacitarnos en el manejo eficaz de nuestro stress, de otra forma nos podemos ver desbordados de angustia, ansiedad y tensiones de la vida diaria, que terminan generándonos toda clase de enfermedades y disminuyen nuestra calidad de vida. Aprender e incorporar recursos y herramientas efectivas es la opción mas potente y eficaz contra el stress que avanza inexorablemente.


Lic. Pablo Nachtigall - Psicólogo y Terapeuta en Bioenergética
Psicólogo & Terapeuta en Bioenergética

 

 

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